Hoy quiero invitarlos a contemplar, a emocionarse, a reflexionar, a valorar...
Aquí podrán encontrar de todo un poco: Poesías, relatos y mensajes de mi autoría; fotografías; pinturas, artesanías.
También reflexiones cristianas y videos.
Ya están invitados...
Espero les sea grato.
Sean bienvenidos, las puertas están abiertas!!!!
Debo
aprender a callar, a prescindir de las palabras y a confiar más en el silencio…
Necesito
dispensar la mente, hilvanar los pensamientos y condensarlos en palabras más
suaves, hasta el punto de no necesitar de ellas, porque las palabras que salen
de la boca son la manifestación de lo que en primera instancia no se ve.
Aquello que esta guardado en lo más profundo de nuestro ser.
Preciso
asimilar el vacío, tal vez si me vaciara por dentro no necesite hablar y
entonces surja el silencio.
En mi mente
un torbellino de ideas y pensamientos me invade, a menudo no logro dispensar
dicho bullicio y entonces me entrego a lo que en apariencia es la vida, la de
cada día, que en ocasiones me envuelve con su manto de deidad y otras me deja a
la intemperie de lo que desearía nunca fuera parte de mí.
Armonía,
equilibrio, avenencia de momentos que ansío, que revolotean en mi pecho, como
mariposas y colibríes que llenan de color al alma mía. Quiero empaparme de
sensaciones que me lleven a experimentar lo trascendente de la vida, para
apropiarme de su sabiduría.
Deberíamos permitir que cada día sea una caricia para el alma, más allá de las circunstancias que en apariencia y solo en apariencia parecen ser el resultado de un destino sin precedentes, sin esperanzas y sin resultados positivos.
La vida es un entramado con sus propios laberintos, en ocasiones insondables, que nos conducen por senderos que van más allá de nuestros planes.
¿Acaso existe un plan?
Sí existe un plan, pero no siempre se cumple de acuerdo a lo trazado de antemano; a menudo se cumple, pero de acuerdo a lo trazado por Dios, porque sólo Él conoce nuestras necesidades, nuestros sueños más profundos y seguramente Él no quiere que fracasemos, simplemente quiere y ansía que evolucionemos, incluso a niveles que nosotros mismos desconocemos.
Nadie dijo que fuera fácil, las personas más felices del mundo han tenido que moldearse a sí mismas, aún en el fango de sus propios fracasos y frustraciones.
Personas felices que hoy dibujan una sonrisa en su rostro, porque eligieron que así sea; tal vez porque llevaron bastante tiempo sin comprender el verdadero significado de la felicidad, y hoy sonríen, porque entienden que es la única forma de comenzar a ser felices cada día, porque es la respuesta a muchas de sus plegarias en momentos de desazón, porque seguramente han tenido que llorar, han tenido que perder y han tenido que posponerse a sí mismas.
La felicidad no se busca, la felicidad es un estado que uno mismo debe aprender a conquistar en el día a día; de la misma forma en que un artesano moldea o talla una escultura hasta darle forma, olvidándose del futuro, así deberíamos moldear nuestra vida haciendo lo que nos gusta, lo que nos llena de satisfacción y hace vibrar al corazón.
¿Eres feliz hoy? ¿O esperas serlo cuando las circunstancias de la vida mejoren?
Mirar constantemente hacia el futuro no siempre es la respuesta a nuestras decepciones, el arte de ser feliz HOY radica en poder mirar lo bello de la vida, aquello que nos rodea, por más pequeño e insignificante que parezca, pues si logramos ser felices y agradecidos con lo que tenemos hoy, la vida misma se encargará en su momento de hacer crecer y enriquecer nuestro universo, que se encuentra en constante movimiento, atento a los deseos del alma y en concordancia con nuestro plan divino y nuestra misión existencial.
Sé Feliz hoy.
Sé agradecido. Medita en silencio, respira profundo y llena los pulmones de aliento vital.
Maravíllate con las pequeñas cosas. Observa paisajes, lugares. Contempla un amanecer. Obséquiales un beso a las personas más sagradas que tengas a tu lado o envíales luz a través de la distancia si las tienes lejos de ti.
Conversa con Dios, Él siempre esta dispuesto a escucharnos. Háblale con el pensamiento y emite frecuencias que se expandan a tu alrededor.
Verás que la vida te bendecirá y te sentirás satisfecho, aún sin tener cuestiones materiales o proyectos sin cumplir.
Esto no significa que debamos renunciar a nuestros sueños o debamos abandonar proyectos, simplemente que no nos desesperemos si lo que tanto anhelamos no llega, al menos en el momento en que esperamos. Todo llega, sobre todo y tal como dice Paulo Coelho “si nuestro deseo nace en el alma del mundo” “el mundo conspira para que puedas realizar tus sueños”
Todo acontece por añaduría, solo hay que ser paciente. Pero mientras tanto Vive, sonríe, disfruta y ante todo “Ama” y no te olvides de Dios…
Hoy me siento más fortalecida, a pesar de haber llorado como niña, a pesar de haberme sentido vencida por las circunstancias.
Hoy me levanté con el espíritu elevado, con la mirada puesta en Dios, con la certeza de que en la vida las cosas buenas llegan, aunque no en el momento en que las esperamos. Todo tiene un porqué y un para qué.
Se vive lo que acontece, aunque sea duro, aunque no todos pasen por lo mismo. Nuestro propósito es único e intransferible.
Pero todo llega, a su debido tiempo, ni un minuto antes, ni un minuto después.
Mientras tanto agradeceré por lo que HOY tengo, y por lo que HOY comparto, sea mucho o sea poco.
Agradezco a Dios por estar viva, por ver sonreír a mi hija, por ver la fortaleza de mi esposo, los brazos de mi madre y el recuerdo de mi padre.
HOY agradezco por tener un techo donde vivir, aunque no sea mi casa con todas las letras, pero es el techo que HOY me protege del frío y del calor.
Agradezco por tener cada día un plato de comida.
Agradezco por el lugar donde vivo, que me permite impregnarme de maravillas.
Agradezco que puedo sentir, que puedo oler, que puedo ver, que puedo oír.
Agradezco tener un corazón que bombea sangre a todo mi cuerpo.
Agradezco tener personas a mi lado, aquí cerquita y en la distancia.
Agradezco absolutamente todo, mis triunfos y mis fracasos; mis alegrías y tristezas; mis días de luz y mis días de oscuridad; mis fortalezas y mis flaquezas.
Inspirado por el Huracán Katrina, Buster Keaton, El mago de oz y el amor por los libros. Moonson studios presenta "The fantastic Flying Books of Mr. Lessmore" corto animado que hace un homenaje a las personas que dedican su vida a los libros.
Cuando nació mi hija y supe que iba a ser madre por primera vez, vivencié una de las emociones más satisfactorias que existe en la vida y en el camino de todo ser humano: FELICIDAD.
Al tomarla en mis brazos y escuchar su llanto, su primer aliento de vida, comprendí el milagro de traer un hijo al mundo, y con lágrimas en los ojos agradecí a Dios por aquella dicha infinita, que no cesa, que es perpetua. En ése momento no podía pensar en otra cosa que no fuera mi bebé, al verla tan pequeñita e indefensa no pude mas que sentir la necesidad, el deseo y el deber de protegerla, de arrimarla a mi pecho, alimentarla y acurrucarme junto a ella, en contacto con su piel, con su cuerpo diminuto. En el instante en que todo eso sucedió desapareció el resto del mundo, y emergí en otro en el que solo existían mi bebé y yo, y en donde el instinto maternal se hizo latente, pues lo sentí en el alma, como un sentimiento, una energía que fluía desde dentro mío hacia el exterior, manifestándose en amor, amor auténtico y sagrado.
Muchas cosas escribí sobre mi hija, incluso desde antes de que viniera al mundo. Sentir y observar mi vientre cómo iba creciendo a medida que pasaban los días y sentir cada uno de sus movimientos fue para mí una de las experiencias mas maravillosas y gratas y es de hecho algo que permanecerá en el recuerdo durante toda mi vida; por eso, cuando nació mi felicidad se vio acrecentada, y mis expectativas fuertemente superadas…
Nunca imaginé lo maravilloso
que sería tener una hija,
ni mucho menos el hecho
de ser padres por primera vez;
sin embargo, a lo largo
de éstos nueve meses
fuimos alimentando
con las más bellas expectativas.
Éste acontecimiento,
tan ansiado, tan esperado…
Ahora sólo nos queda iniciar
éste nuevo camino
que se abre ante nosotros
y en la que Dios nos regala
una de las misiones más hermosas:
La crianza de nuestra hija,
de nuestra pequeña bebé.
Será todo un desafío,
pasaremos muchas noches en vela,
aprenderemos muchas cosas,
incluso aquellas que no
figuran en ninguna enciclopedia;
creceremos los tres en cada paso,
y aunque no sea fácil
lo lograremos, con paciencia
y mucho amor.
Damos por lo tanto
Gracias a Dios
por ésta nueva vida,
y junto con ella,
agradecemos también
la dicha de poder
compartir ésta alegría
con las personas que más queremos.
ACERCA DE MI HIJA
Conozco a mi pequeña desde antes que llegara al mundo; mi relación con ella comenzó en el momento en que supe que crecía ya dentro mío, la adoré desde entonces con todo mi corazón, sin saber siquiera su sexo, o su color de cabello o el de sus ojos, la amé desde entonces sin importar como sería, porque sabia que en la oscuridad de mi vientre ella se manifestaba, llenándose de vida a través de mí.
Conforme pasaban los días mi pequeña crecía dentro de mí cada vez más, hasta que se hizo notar. Fue la primera vez que sentí sus movimientos y al percatarme de ésa mágica realidad me sentí la mujer más feliz del mundo. Pronto sería madre, y junto a mi esposo la experiencia se tornó maravillosa para ambos.
Mi pequeña hoy tiene 4(cuatro) años, es una niña llena de energía, muy movediza, le encanta ir de aquí para allá todo el día, juega y se ríe sin cesar, aunque también tiene su carácter. Cuando llora no hay quien la pare. Al ser hija única todas las expectativas se vuelcan sobre ella, es una niña bastante consentida, pero es la alegría del hogar. Su carita ilumina nuestros días, y sin darnos cuenta crece y crece sin parar. Tal vez no sea la mejor madre del mundo, tal vez mi esposo no sea el mejor padre del mundo, pero luchamos juntos, por brindarle lo mejor. Es el mejor regalo que hemos tenido en la vida.