Hoy quiero invitarlos a contemplar, a emocionarse, a reflexionar, a valorar...
Aquí podrán encontrar de todo un poco: Poesías, relatos y mensajes de mi autoría; fotografías; pinturas, artesanías.
También reflexiones cristianas y videos.
Ya están invitados...
Espero les sea grato.
Sean bienvenidos, las puertas están abiertas!!!!
Hoy me siento más fortalecida, a pesar de haber llorado como niña, a pesar de haberme sentido vencida por las circunstancias.
Hoy me levanté con el espíritu elevado, con la mirada puesta en Dios, con la certeza de que en la vida las cosas buenas llegan, aunque no en el momento en que las esperamos. Todo tiene un porqué y un para qué.
Se vive lo que acontece, aunque sea duro, aunque no todos pasen por lo mismo. Nuestro propósito es único e intransferible.
Pero todo llega, a su debido tiempo, ni un minuto antes, ni un minuto después.
Mientras tanto agradeceré por lo que HOY tengo, y por lo que HOY comparto, sea mucho o sea poco.
Agradezco a Dios por estar viva, por ver sonreír a mi hija, por ver la fortaleza de mi esposo, los brazos de mi madre y el recuerdo de mi padre.
HOY agradezco por tener un techo donde vivir, aunque no sea mi casa con todas las letras, pero es el techo que HOY me protege del frío y del calor.
Agradezco por tener cada día un plato de comida.
Agradezco por el lugar donde vivo, que me permite impregnarme de maravillas.
Agradezco que puedo sentir, que puedo oler, que puedo ver, que puedo oír.
Agradezco tener un corazón que bombea sangre a todo mi cuerpo.
Agradezco tener personas a mi lado, aquí cerquita y en la distancia.
Agradezco absolutamente todo, mis triunfos y mis fracasos; mis alegrías y tristezas; mis días de luz y mis días de oscuridad; mis fortalezas y mis flaquezas.
Inspirado por el Huracán Katrina, Buster Keaton, El mago de oz y el amor por los libros. Moonson studios presenta "The fantastic Flying Books of Mr. Lessmore" corto animado que hace un homenaje a las personas que dedican su vida a los libros.
Cuando nació mi hija y supe que iba a ser madre por primera vez, vivencié una de las emociones más satisfactorias que existe en la vida y en el camino de todo ser humano: FELICIDAD.
Al tomarla en mis brazos y escuchar su llanto, su primer aliento de vida, comprendí el milagro de traer un hijo al mundo, y con lágrimas en los ojos agradecí a Dios por aquella dicha infinita, que no cesa, que es perpetua. En ése momento no podía pensar en otra cosa que no fuera mi bebé, al verla tan pequeñita e indefensa no pude mas que sentir la necesidad, el deseo y el deber de protegerla, de arrimarla a mi pecho, alimentarla y acurrucarme junto a ella, en contacto con su piel, con su cuerpo diminuto. En el instante en que todo eso sucedió desapareció el resto del mundo, y emergí en otro en el que solo existían mi bebé y yo, y en donde el instinto maternal se hizo latente, pues lo sentí en el alma, como un sentimiento, una energía que fluía desde dentro mío hacia el exterior, manifestándose en amor, amor auténtico y sagrado.
Muchas cosas escribí sobre mi hija, incluso desde antes de que viniera al mundo. Sentir y observar mi vientre cómo iba creciendo a medida que pasaban los días y sentir cada uno de sus movimientos fue para mí una de las experiencias mas maravillosas y gratas y es de hecho algo que permanecerá en el recuerdo durante toda mi vida; por eso, cuando nació mi felicidad se vio acrecentada, y mis expectativas fuertemente superadas…
Nunca imaginé lo maravilloso
que sería tener una hija,
ni mucho menos el hecho
de ser padres por primera vez;
sin embargo, a lo largo
de éstos nueve meses
fuimos alimentando
con las más bellas expectativas.
Éste acontecimiento,
tan ansiado, tan esperado…
Ahora sólo nos queda iniciar
éste nuevo camino
que se abre ante nosotros
y en la que Dios nos regala
una de las misiones más hermosas:
La crianza de nuestra hija,
de nuestra pequeña bebé.
Será todo un desafío,
pasaremos muchas noches en vela,
aprenderemos muchas cosas,
incluso aquellas que no
figuran en ninguna enciclopedia;
creceremos los tres en cada paso,
y aunque no sea fácil
lo lograremos, con paciencia
y mucho amor.
Damos por lo tanto
Gracias a Dios
por ésta nueva vida,
y junto con ella,
agradecemos también
la dicha de poder
compartir ésta alegría
con las personas que más queremos.
ACERCA DE MI HIJA
Conozco a mi pequeña desde antes que llegara al mundo; mi relación con ella comenzó en el momento en que supe que crecía ya dentro mío, la adoré desde entonces con todo mi corazón, sin saber siquiera su sexo, o su color de cabello o el de sus ojos, la amé desde entonces sin importar como sería, porque sabia que en la oscuridad de mi vientre ella se manifestaba, llenándose de vida a través de mí.
Conforme pasaban los días mi pequeña crecía dentro de mí cada vez más, hasta que se hizo notar. Fue la primera vez que sentí sus movimientos y al percatarme de ésa mágica realidad me sentí la mujer más feliz del mundo. Pronto sería madre, y junto a mi esposo la experiencia se tornó maravillosa para ambos.
Mi pequeña hoy tiene 4(cuatro) años, es una niña llena de energía, muy movediza, le encanta ir de aquí para allá todo el día, juega y se ríe sin cesar, aunque también tiene su carácter. Cuando llora no hay quien la pare. Al ser hija única todas las expectativas se vuelcan sobre ella, es una niña bastante consentida, pero es la alegría del hogar. Su carita ilumina nuestros días, y sin darnos cuenta crece y crece sin parar. Tal vez no sea la mejor madre del mundo, tal vez mi esposo no sea el mejor padre del mundo, pero luchamos juntos, por brindarle lo mejor. Es el mejor regalo que hemos tenido en la vida.
Cuando viene un niño al mundo, los cielos y la tierra se visten de gala. Dios empapa de alegría, de dicha infinita y colmadas bendiciones a los corazones de los padres que con amor se comprometen con la vida misma a cuidar, a educar y a amar a ese nuevo ser, ese nuevo integrante de la familia, con su propia misión existencial, con su propósito de vida. Esa alma que podrá colmar al mundo de aprendizajes.
Hace varios meses nació el segundo hijo de una pareja amiga, a los cuales quiero y aprecio muchísimo. Por eso cuando me enteré que ella estaba embarazada le dediqué el tema del "El Trio San Javier" (Será varón...será mujer) y al final del embarazo, cuando ya sabíamos el sexo, le regalé este poema cortito:
La computadora puede llegar a convertirse en un arma letal, para quien la utiliza con fines no productivos…sin embargo, y en base a la tecnología que lleva es sensible a toda manipulación.
A veces me siento atrapada por dicha tecnología y pasan las horas y cuando menos lo pienso he pasado horas frente a la pantalla.
Hay momentos en que puedo sumergirme en este mundo que cabe en un pañuelo, en una pantalla, cualquiera sea su dimensión, y entonces me pierdo, me sumerjo, me olvido de lo que existe a mi alrededor!
Todo cabe aquí adentro…lo bueno, lo malo, lo extraño, peligroso y desconocido, absolutamente todo cabe, y hasta parece caber Dios en esta realidad virtual, como escondiéndose y a la vez queriéndose manifestar, a través del arte de la palabra, de lo espiritual y esotérico. Ahí parece estar sin que siquiera notemos su presencia a menos que busquemos, como niños curiosos la presencia de alguien que no supimos encontrar por medio de nuestra vida tangible y terrenal.
Las barreras no existen, tampoco los límites que con esfuerzo trazó el hombre a través de la historia, y de repente nos hacemos amigos de aquellos que viven al otro lado del mundo ¡y los tratamos como si fueron auténticos vecinos!
¿Importa acaso sino funciona? ¿Cómo sabremos si hacemos bien?
Es una cuestión para replantearse. Dependiendo del punto de vista de quien utiliza esta herramienta, para bien o para mal.
Si uno lo piensa en frío, advertimos que este es un hecho delicado.
¿Qué hacemos frente a la computadora?
¿Cuántas horas pasamos frente a ella?
Cuando la apagamos… ¿qué sensación nos deja?
¿Qué buscamos? ¿Instruirnos, sacar provecho positivamente, ó simplemente entretenernos y dejar pasar el tiempo?
Existe un límite para todo. Ocurre algo similar con el uso de los celulares, los video juegos y la televisión, quedándome en lo probable lo suficientemente corta en el ámbito que nos confiere. Pues la tecnología abarca mucho más que eso.
Tal vez debas preguntarte qué mérito sacamos de todo ésto y en base a ello remitirnos a un balance y ver los resultados.
Soy escritora, también paso varias horas frente a la computadora, y sé perfectamente qué uno tiene acceso a mucha información, imágenes, videos y que no siempre son de buena fuente.
En su justa medida es grandioso que exista hoy esta herramienta, entre otras muy interesantes; saberla utilizar es una tarea fascinante y provechosa.
Pero cuidado si traspasamos el límite, no todo es lo que parece, habrá que andar con cuidado, no solo por nosotros, sino por nuestros hijos, es nuestra responsabilidad vigilar que actividades llevan a cabo, con quiénes se conectan, qué comentarios realizan y que fotos se publican.
Uno puede conocer el límite, pero ellos a veces no, es preciso enseñarles a que disfruten de la tecnología, pero de manera sana y productiva, no permitamos que el bombardeo de información bloqueen las cabezas de nuestros hijos, ni aún así nuestras cabezas!!!!